El mundo del hardware se prepara para una de sus transiciones más significativas. El fabricante Intel ha actualizado recientemente su hoja de ruta oficial, confirmando la llegada de los chipsets Intel Z990 y Intel Z970 para acompañar la próxima generación de procesadores Nova Lake-S. Este movimiento marca el inicio de una nueva era para los entusiastas del rendimiento, consolidando la arquitectura de los Core Ultra 400S como el estandarte de la compañía para el cierre del año 2026.
La relevancia de esta filtración no es menor: la introducción de estos chipsets implica el salto definitivo al socket LGA1954, lo que obligará a los usuarios a renovar sus placas base para acceder a la nueva familia de CPUs. Con un mercado que demanda mayor eficiencia y capacidades de IA nativas, Intel busca simplificar su oferta pero manteniendo la jerarquía de gama alta que los usuarios avanzados esperan.
Intel Z990 y Z970: Las claves del nuevo socket LGA1954
La llegada de los chipsets Intel Z990 y Intel Z970 representa un cambio estructural en la plataforma de escritorio de la compañía. A diferencia de ciclos anteriores, la compañía parece estar redefiniendo sus niveles de producto para ofrecer soluciones más específicas según el perfil del usuario. El socket LGA1954 será la base física donde se asentará la potencia de Nova Lake-S, garantizando la compatibilidad con las tecnologías de transferencia de datos más rápidas del mercado.
Intel ha añadido los chipsets Z990 y Z970 a su hoja de ruta, dirigida específicamente al nuevo socket LGA1954 para la serie Nova Lake-S.
Un detalle técnico que ha captado la atención de los analistas es que el chipset Intel Z970 podría considerarse el sucesor espiritual del H870, que estuvo ausente en la serie Arrow Lake-S. Todo indica que Intel utilizará un mismo diseño de silicio base para el Intel Z970 y el B960, diferenciando ambos modelos principalmente a través de funciones de firmware y capacidades de overclocking.
Este enfoque de segmentación sugiere que el Intel Z990 se mantendrá como la opción premium sin restricciones, mientras que el Intel Z970 ofrecerá una experiencia de alta gama pero con un balance más ajustado entre costo y características de expansión. Aunque todavía no se han detallado el número de carriles PCIe o las especificaciones exactas de E/S, la unificación del silicio en la gama media-alta es una tendencia clara hacia la eficiencia productiva.
La ventana de lanzamiento está fijada, según declaraciones públicas previas de la compañía, para finales de 2026. Esto sitúa a los Core Ultra 400S en competencia directa con las próximas arquitecturas de AMD, en un momento donde la integración de núcleos de alto rendimiento y unidades de procesamiento neuronal será crítica para el gaming y la productividad profesional.
Para los usuarios que planean una actualización a largo plazo, la aparición de los Intel Z990 y Intel Z970 en la hoja de ruta es la señal definitiva de que el hardware actual tiene fecha de caducidad. La apuesta por el socket LGA1954 asegura que Intel está mirando hacia el futuro, dejando atrás las limitaciones de plataformas anteriores para dar paso a la potencia bruta de Nova Lake-S.

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