La presión sobre las grandes tecnológicas no cesa en 2026. El Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil ha iniciado una investigación formal contra la compañía Microsoft para determinar si utiliza su programa Jumpstart como una herramienta para obligar a los fabricantes de equipos originales (OEM) a preinstalar Microsoft Edge de forma exclusiva. Esta acción regulatoria surge tras una denuncia de Opera, que alega prácticas anticompetitivas que limitan la libertad de elección del usuario en el ecosistema Windows.
El escrutinio no se limita a la empresa de Redmond; el CADE ha enviado solicitudes de información a 10 gigantes del hardware, incluyendo Dell, HP, Lenovo, Asus y Samsung. El objetivo es desentrañar las condiciones contractuales del programa Jumpstart y verificar si existen incentivos financieros o sanciones que impidan a estas empresas ofrecer navegadores alternativos de fábrica, una práctica que evoca las batallas antimonopolio de décadas pasadas pero con matices técnicos propios de 2026.
El programa Jumpstart y las «señales de experiencia» bajo la lupa
Según informan desde Neowin, la investigación se centra en cómo las tácticas de Microsoft podrían estar configurando un mercado cerrado. Según los documentos del regulador, se está analizando la cantidad de dispositivos vendidos bajo el programa Jumpstart entre 2020 y 2025, así como el impacto de la configuración Windows en modo S, que restringe las descargas exclusivamente a la Microsoft Store, dificultando la instalación de navegadores competidores.
La Browser Choice Alliance celebra la acción del CADE en su investigación antimonopolio sobre las prácticas globales de Microsoft. El programa Jumpstart restringe el uso de navegadores de terceros y perjudica la competencia justa.
El regulador brasileño busca entender si el contrato de Jumpstart es un documento de «tómalo o déjalo» o si permite margen de negociación para los OEM. Las preguntas formuladas por el CADE son directas: ¿Qué software de terceros tiene prohibida la preinstalación? y ¿Cuál sería el impacto financiero para un fabricante si decidiera abandonar este programa? – Estas interrogantes apuntan al corazón de la estrategia de distribución de Microsoft Edge.
Impacto en el ecosistema de navegadores y la Browser Choice Alliance
La Browser Choice Alliance (BCA), que agrupa a firmas como Vivaldi, Google Chrome y Opera, ha calificado este movimiento como un paso crucial para la transparencia. En 2026, la interoperabilidad y la soberanía del usuario son pilares del SEO semántico y de las normativas digitales globales. La alianza sostiene que Microsoft utiliza «patrones oscuros» y sobornos indirectos, como los puntos de Microsoft Rewards, para retener a los usuarios en Microsoft Edge.
La resolución de este caso en Brasil podría sentar un precedente para otros reguladores internacionales que vigilan de cerca las cuotas de mercado y el abuso de posición dominante. Mientras Microsoft prepara su defensa, la industria observa si el programa Jumpstart sufrirá modificaciones obligatorias que permitan una mayor diversidad de software en las PCs nuevas, garantizando que el usuario final sea quien decida con qué herramienta navegar por la red.

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