Durante una limpieza rutinaria, un hallazgo inesperado en la Universidad de Utah podría reescribir parte de la historia de la informática. Entre las cajas olvidadas, apareció una cinta magnética de más de 50 años que podría contener la única versión completa de Unix V4 (1973). ahora, la reliquia será analizada en el Museo de Historia de la Computación, en donde los expertos intentarán rescatar sus datos.
El descubrimiento ha generado gran expectación en la comunidad tecnológica, ya que Unix V4 marcó un antes y un después en la evolución de los sistemas operativos modernos. Si se confirma su autenticidad, estaríamos ante un tesoro histórico que permitirá entender mejor la transición del software desde los laboratorios Bell hasta el mundo académico.
El hallazgo de Unix V4 que nadie esperaba
La historia comenzó cuando empleados de la universidad encontraron una cinta etiquetada a mano como la leyenda: “Unix Original From Bell Labs V4 (See Manual for format)”. Por lo que todo apunta a que perteneció al fallecido profesor Jay Lepreau, figura destacada en el desarrollo de sistemas operativos. Su caligrafía coincide con la de la etiqueta.
Unix Original From Bell Labs V4 (See Manual for format)
El profesor Lepreau habría recibido la cita del científico Martin Newell, conocido por crear la icónica Tetera de Utah, un modelo 3D que aún se usa como estándar de renderizado. Este artículo con Bell Labs refuerza la posibilidad de que la cinta contenga una versión auténtica de Unix Cuarta Edición.
Rob Ricci, de la Universidad de Utah, dio a conocer el hallazgo en Mastodon, y medios como The Register amplificaron la información. La rareza de encontrar copias funcionales de Unix V4 radica en que muchas cintas de esa época fueron sobrescritas o se degradaron con el paso del tiempo.
El valor histórico de Unix V4
Unix V4 fue lanzado en noviembre de 1973, fue la primera versión escrita en el lenguaje C, una innovación liderada por Dennis Ritchie y Ken Thompson en los laboratorios Bell. Esto permitió una portabilidad sin precedentes, al dejar atrás el ensamblador y facilitar su adaptación a otras máquinas.
El sistema operativo se ejecutaba en el PDP-11 de Digital Equipment Corporation, y requería apenas 96 KB de memoria RAM, un lujo para su época. Además, introdujo las tuberías (pipes), un concepto revolucionario que aún hoy constituye la base de los sistemas tipo Unix.
Cabe mencionar que la versión marcó también el inicio de la distribución académica de Unix, abriendo las puertas a su expansión por universidades e instituciones de investigación, donde más tarde inspiraría proyectos basados en BSD y Linux.
Rescate digital: una misión de precisión
La cinta fue trasladada al Museo de Historia de la Computación en California, en donde se llevarán acabo las tareas de recuperación de datos. Este proceso consiste en leer las señales magnéticas directamente desde el cabezal para luego digitalizarlas y cargarlas en memoria mediante un convertidor analógico-digital multicanal.
Hay que destacar que las cintas 3M de los años 70 son conocidas por su durabilidad, aunque presentan riesgos de pérdida de magnetismo o adherencia. Si el contenido logra recuperarse íntegramente, el software podría ejecutarse en un PDP-11 original o en emuladores modernos, ofreciendo a investigadores y entusiastas la oportunidad de revivir Unix V4 y explorar los orígenes del ecosistema Unix que dio forma a la informática contemporánea.

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