El próximo Galaxy S26 ha sufrido un inesperado golpe de timón. A pocos meses de su presentación oficial, la surcoreana Samsung habría eliminado varias de las mejores que tenía planeado para su nuevo buque insignia. ¿La razón? – El movimiento estratégico de Apple, que decidió mantener el precio del iPhone 17 en 799 dólares, forzando a su rival directo a ajustar su propuesta para seguir siendo competitivo.
Según fuentes internas, la compañía Samsung había apostado por un diseño más delgado y una batería más grande para el Galaxy S26, pero la guerra de precios en el mercado de los teléfonos gama alta obligó a la compañía a dar marcha atrás. Las decisiones se tomaron cuando el dispositivo ya estaba casi finalizado, algo que no suele ocurrir en los lanzamientos de esta magnitud.
Samsung da marcha atrás con el Galaxy S26
La información, publicada por el medio surcoreano Newspim (vía SamMobile), revela que el Galaxy S26 iba a medir solo 6,9 milímetros de grosor y contaría con una batería de 4900 mAh, lo que habría supuesto una notable mejora respecto al Galaxy S25. Sin embargo, mantener ese nivel de innovación habría incrementado el precio de producción hasta un punto insostenible frente al iPhone 17.
Estos cambios de última hora son muy inusuales, declaró un empleado anónimo de Samsung.
La frase refleja la tensión interna en la compañía, que se vio obligada a recortar las especificaciones clave para no elevar el precio final del dispositivo. En un mercado donde los márgenes son cada vez más estrechos, Samsung busca equilibrio entre rentabilidad y percepción de calidad.
Apple marca el ritmo del mercado premium
La decisión de Apple de mantener el iPhone 17 a 799 dólares genero un efecto dominó. Según analistas, Samsung no puede superar ese precio sin perder cuota de mercado, sobre todo en EE.UU. y Europa. Además, el aumento de coste en componentes como la memoria NAND, almacenamiento y chips Qualcomm ha elevado la presión financiera sobre los fabricantes.
Como resultado, la batería del Galaxy S26 se reducirá finalmente a 4300 mAh, apenas 300 mAh más que su antecesor, y se ha descartado la cámara ultra gran angular de 50 MP que estaba prevista. El diseño mantendrá el grosor del modelo anterior, lo que representa un paso atrás en la búsqueda de un perfil más estilizado.
Nuevas estrategias dentro de la serie Galaxy S26
Samsung planea diferenciar claramente los tres modelos de su nueva serie. El Galaxy S26 estándar mantendrá el enfoque competitivo en precio, el S26 Plus ofrecerá un equilibrio de prestaciones y el S26 Ultra reforzará su identidad como dispositivo premium.
En Europa y otros mercados, los Galaxy S26 y S26 Plus incorporarán el procesador Exynos 2600 mientras que la versión S26 Ultra conservará el Snapdragon de Qualcomm. Este movimiento responde a la estrategia habitual de Samsung de variar chip según la región, pero con la promesa de que el Exynos 2600 esté a la altura de su rival estadounidense por primera vez en años.
El modelo Ultra también incluirá una pantalla AMOLED con función de privacidad, un detalle pensado para el público profesional y los usuarios que valoran la discreción en sus dispositivos. Pese a los recortes en los modelos base, Samsung mantiene su apuesta por la innovación en el segmento más alto. El giro estratégico del Galaxy S26 muestra cómo la presión de Apple sigue definiendo los límites de la competencia en el mercado móvil. A veces, incluso los gigantes deben adaptarse para sobrevivir.

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