La industria del hardware ha recibido una noticia que cambiará el panorama de los próximos años para los entusiastas. Según una filtración reciente, la esperada serie RTX 60 de Nvidia no llegará tan pronto como algunos lo esperaban, según los nuevos informes apuntan a que su lanzamiento oficial está programado para la segunda mitad de 2027, lo que define un ciclo de espera más largo.
La nueva generación de tarjetas gráficas dará un salto tecnológico importante al abandonar la estructura actual por una nueva. La nueva serie RTX 60 estará basada en la arquitectura Rubin, un nombre que ya suena con fuerza en los sectores de IA. Este cambio promete una eficiencia energética superior y una potencia de procesamiento gráfico sin precedentes para el gaming.
La arquitectura Rubin y el futuro de la serie RTX 60
Según el conocido filtrador Kopite7kimi, ha revelado que estas GPU utilizarán internamente los troqueles denominados GR20x. Cabe mencionar que esta tecnología ya se ha dejado ver en las soluciones empresariales, pero su adaptación al mercado de consumo marcará un hito. El objetivo de la compañía, es consolidar el rendimiento en trazado de rayos y renderizado por IA en un solo ecosistema.
La serie RTX 60 no se espera que sea lanzada hasta la segunda mitad de 2027. Este calendario se ajusta al ciclo habitual de lanzamiento de GPU de Nvidia.
Retrasos por la escasez de memoria GDDR7
Un factor determinante en este cronograma es la actual situación de los componentes a nivel global. La falta de suministro de memoria de video ha obligado a la compañía a ser cautelosa con sus anuncios. Esto explica el por qué en el reciente CES 2026 no se mostraron variantes de la RTX 50 Super, priorizando el stock actual.
La apuesta por la arquitectura Rubin implica también el uso de los procesos de fabricación más avanzados, posiblemente de 3 nanómetros. Esto permitirá que la serie RTX 60 ofrezca un rendimiento mucho más fluido en resoluciones 4K y superiores. Los jugadores deberán ser pacientes, ya que la prioridad de Nvidia parece estar en asegurar la estabilidad del suministro.
A pesar de la lejanía de las fechas, los detalles técnicos siguieren que el salto valdrá la pena. La convergencia entre el hardware de centros de datos y las tarjetas domésticas es cada vez más estrecha. Así pues, con la serie RTX 60, Nvidia buscará redefinir lo que entendemos por potencia gráfica, siempre que la crisis de los semiconductores permita cumplir con los plazos establecidos.

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