El mercado global de la informática móvil se aproxima a un momento crítico que definirá el próximo año. Lo que parecía una recuperación estable se ha topado con una escasez histórica de RAM que está obligando a las grandes marcas a frenar en seco sus estrategias comerciales.
Los gigantes de la industria como Lenovo y HP están evaluando seriamente la posibilidad de posponer sus lanzamientos previstos para los próximos meses. La falta de componentes esenciales no solo amenaza la disponibilidad de las unidades, sino que plantea un escenario de encarecimiento inevitable para el usuario final.
Impacto en el precio de portátiles por falta de memoria
Aunque el CES de enero de 2026 suele ser el escenario de gala para presentar novedades en los equipos de juegos y empresariales, este año el ambiente es tenso. Los fabricantes intentan blindarse ante los precios récor de la memoria DRAM asegurando el stock de emergencia para no trasladar costes inasumibles al consumidor final.
Algunos fabricantes ya han firmado acuerdos preliminares con los principales productores de memoria Samsung, Micron y SK Hynix.
El coste de la memoria DDR5 y el factor IA
Los analistas del sector no son optimistas respecto a la evolución de los costes de fabricación. Se estima que el precio de la memoria RAM DDR5 podría sufrir un incremento de hasta el 45% antes de finalizar el 2026. Este aumento golpea directamente la línea de flotación de los equipos de alto rendimiento que dependen de este estándar.
A esta situación se le suma la presión que ejerce el auge de la IA sobre la cadena de suministro. La demanda masiva de infraestructura para la IA está acaparando toda la memoria flash NAND, lo que provoca un efecto dominó que eleva el coste de los SSD y, por ende, el precio final de los ordenadores.
Según los datos de la firma TrendForce, los componentes de almacenamiento podrían llegar a representar el 23% del coste total de materiales de un portátil. Ante este panorama, algunos expertos anticipan que los modelos premium podrían ver incrementado su precio de venta de hasta un 30%.
Estrategias desesperadas de los fabricantes
La recuperación que vivió el mercado de las PC durante 2025, impulsada por las actualizaciones de Windows 11, corre el riesgo de frenarse en seco. Si los nuevos dispositivos llegan al mercado con precios prohibitivos o sufren retrasos notables, los compradores optarán por esperar, afectando las proyecciones de ventas de las marcas líderes.
Dell y Framework ya han comunicado que no pueden descargar subidas de precios a corto plazo. La situación es aún más crítica para los ensambladores más pequeños como Maingear, que han llegado al extremo a pedir a los clientes que envíen sus propios módulos de RAM para completar los equipos, una medida inusual que refleja la gravedad del problema.
El año 2026 se perfila como un periodo de ajustes severos, donde la crisis de componentes dictará las reglas del juego. Los consumidores deberán prepararse para un mercado con menos opciones disponibles y costes significativamente más altos para acceder a la tecnología más reciente.

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