Microsoft acaba de confirmar que la actualización KB5089573 activa oficialmente el perfil de baja latencia en Windows 11, una función diseñada para que el sistema responda más rápido al abrir aplicaciones y al usar elementos básicos del escritorio.
La compañía lleva meses prometiendo mejoras de rendimiento reales en Windows 11 y, por fin, esa promesa empieza a materializarse en una build que llegará pronto a todos los usuarios, no solo a quienes están dentro del programa Insider.

Qué cambia con el perfil de baja latencia en Windows 11
En el registro de cambios, Microsoft explica que la actualización acelera el inicio de aplicaciones y la experiencia básica del sistema, como el menú Inicio, la Búsqueda y el Centro de actividades. Hablamos de las zonas donde más se nota la lentitud cuando un equipo va justo de recursos.
La función ya se había detectado en pruebas anteriores con resultados notables. Ahora pasa de ser una opción semioculta a una mejora confirmada por la propia empresa, y eso cambia bastante el escenario para quienes vienen quejándose del rendimiento del escritorio desde Windows 11 24H2.
Esta actualización acelera el inicio de aplicaciones y la experiencia básica del sistema, como el menú Inicio, la Búsqueda y el Centro de actividades.
Lo curioso es que KB5089573 no se queda solo en eso. La misma actualización trae otra optimización pensada para Windows Hello, ya que el servicio biométrico también recibe ajustes para reducir la latencia al reanudar el equipo desde Modern Standby, esa especie de suspensión moderna que ha dado bastantes dolores de cabeza.
Microsoft responde a las críticas técnicas
No todo el mundo recibió bien este enfoque cuando se filtraron los primeros detalles. Hubo quien acusó a Microsoft de hacer trampa, como si subir temporalmente la frecuencia de la CPU para acelerar tareas interactivas fuese un truco barato en lugar de una técnica legítima.
Scott Hanselman, vicepresidente de la compañía, salió a defender el planteamiento en redes sociales con un argumento bastante directo: macOS y Linux hacen exactamente lo mismo, y cualquier smartphone moderno también. Cada vez que tocas la pantalla, el sistema activa núcleos, sube la frecuencia, renderiza el fotograma y vuelve a inactividad en milisegundos.
A esto se le llama escalado dinámico de frecuencia y lleva años siendo el estándar en sistemas operativos serios. Que Windows 11 llegue ahora a aplicarlo de forma más agresiva no es regresión, es ponerse al día.
Más optimizaciones en camino para 2026
La parte interesante es que esto no es un parche aislado. Microsoft viene encadenando varias mejoras de rendimiento durante todo el año, incluyendo cambios en cómo se gestiona Modern Standby tanto en Windows 11 24H2 como en 25H2.
Hay además optimizaciones de software en pruebas que apuntan a un rendimiento nativo mejorado en las apps del propio sistema. La estrategia parece clara: dejar de depender exclusivamente del hardware nuevo y aprovechar mucho mejor el que ya tienen los usuarios en casa.
Si la sensación de lentitud te ha estado fastidiando el día a día, KB5089573 va a llegar pronto vía Windows Update con la próxima actualización C. No hace falta hacer nada especial, solo tener el equipo al día.

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