Otro de los gigantes tecnológicos que pone fin a la flexibilidad total del teletrabajo es Microsoft. La empresa ha comunicado a su plantilla que, a partir de 2026, todos los empleados ubicados a menos de 80 kilómetros de su oficina deberán acudir al menos tres días por semana de forma presencial. La medida, que se irá aplicando en un plazo más dilatado en otros territorios fuera de Estados Unidos, busca fortalecer la colaboración entre equipos una vez transcurridos más de tres años en los que el teletrabajo ha marcado el día a día de los trabajadores.
El cambio se produce después de un periodo en que millones de trabajadores fueron obligados a teletrabajar. Durante la pandemia, el principal objetivo era garantizar la continuidad del negocio en un contexto marcado por las restricciones de la actividad física. No obstante, con el tiempo, la vuelta a las oficinas ha llegado en firmas como Google, Amazon o Apple, que han reforzado la presencialidad. Microsoft se une a esta tendencia.
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La circular interna y los argumentos de Microsoft
La directora de Recursos Humanos, Amy Coleman, comunicó la decisión a los trabajadores a través de una nota interna. La misma establece que todos los empleados dentro del radio de 80 km que pueden llegar a la oficina deben asistir como mínimo a la misma, aunque se contemplarán excepciones conforme a razones justificadas elevando la solicitud al superior directo.
La presencialidad y el trabajo en colaboración presencial mejoran la productividad de los empleados al facilitar la eficiencia, explicó Coleman en la carta.
Este argumento coincide con el de otras multinacionales que defienden la necesidad de recuperar el contacto personal pese al auge de la tecnología. Sin embargo, el debate entre expertos y analistas no se ha cerrado: hay estudios que apuntan a las bondades del teletrabajo en términos de concentración y conciliación y otros que apuntan a los peligros de la desconexión y la pérdida de cultura empresarial.
Impacto internacional y particularidades
La vuelta a la oficina comenzará por Estados Unidos antes de proseguir por sus centros internacionales. Sin embargo, no todos los territorios tendrán el mismo nivel de afectación. Países como Alemania, donde Microsoft lleva años aplicando el modelo de “workplace y trust schedule”, apenas experimentarán cambios.
La situación de esta filial de la compañía era tal que el espacio de trabajo no podía albergar a todos los trabajadores en un mismo momento, promoviendo un modelo de horarios flexibles allende la pandemia.
Microsoft toma la decisión en un contexto marcado por la redefinición de la industria tecnológica del horario de la oficina. Mientras unas empresas deciden promover un modelo híbrido y flexible, otras deciden optar por una mayor rigidez.
La regla de tres días tiene por ello el objetivo de igualar la cantidad de presencia de los distintos equipos eliminando la diferencia existente entre los equipos completamente remotos y los que acudían a la oficina.

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