El sitio Anna’s Archive, conocido por su lema de compartir “todo el conocimiento del mundo”, ha dado un paso atrás. La copia pirata de Spotify que prometía difundir millones de canciones ha desaparecido de la web tras una demanda histórica que fue presentada por las principales discográficas del planeta.
Este golpe legal llegó a finales de 2025, cuando la industria musical decidió actuar de forma conjunta contra el proyecto. En apenas semanas, todos los enlaces a los archivos desaparecieron del sitio y el dominio .org fue suspendido por una orden judicial.
La caída de la copia pirata de Spotify: un giro inesperado
Dicha demanda fue interpuesta el 29 de diciembre de 2025 por gigantes como: Warner Records, Universal Music Group (UMG) y Sony Music, junto con Spotify, cuya participación se mantuvo en secreto hasta esta semana. En ella, se acusa a Anna’s Archive de “infracción masiva de copyright” y de vulnerar leyes como la DMCA, destinadas a proteger los derechos de autor en internet.
El proyecto se saltó descaradamente las medidas anticopia de Spotify para crear una réplica de su biblioteca, detalla el documento legal presentado ante el tribunal del distrito sur de Nueva York.
Según la denuncia, el grupo habría copiado más de 86 millones de archivos de música y metadatos, pertenecientes a 256 millones de canciones, con la intención de liberar esos datos de forma publica. El plan, que inicialmente se presentó como una iniciativa para “preservar la cultura musical”, fue interpretado por la industria como una amenaza directa a los derechos de los artista.
El dominio perdido y la orden judicial
El caso se manejó con extremo sigilo. Las discográficas pidieron actuar en secreto para impedir que Anna’s Archive moviera los archivos antes de recibir la orden judicial. Esa estrategia funcionó: el dominio .org fue suspendido a comienzos de enero, y con él, también desaparecieron los enlaces que permitían acceder a los datos copiados de Spotify.
Un portavoz anónimo del proyecto intentó calmar a sus seguidores declarando: No creemos que esto tenga nada que ver con Spotify.
Sin embargo, los documentos del tribunal confirman que el cierre del dominio fue parte de las medidas preventivas solicitadas por las discográficas. En la orden, además, se prohíbe de forma expresa a los responsables del sitio alojar, enlazar o distribuir cualquier obra protegida por derechos de autor, e instruye a los proveedores de servicios de internet a colaborar en la eliminación del contenido.
Los enlaces desaparecen y el futuro del proyecto es incierto
Por el momento, Anna’s Archive parece haber acatado la decisión judicial, la sección en donde antes se ofrecían torrents para descargar 6,2 TB de datos ahora solo muestra el siguiente mensaje: “No disponible hasta nuevo aviso”.
Aunque el proyecto asegura que solo llegó a publicar metadatos -información descriptiva de las canciones y no los archivos de audio-, los datos siguen circulando en redes P2P descentralizadas, fuera del alcance de los servidores del sitio.
La gran incógnita es si esto marcará el fin del proyecto o si sus creadores intentarán resurgir con otro dominio. Por ahora, la copia pirata de Spotify parece haber llegado a su fin, y la industria musical celebra haber frenado el que pudo ser el mayor caso de piratería digital en años.

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