La nueva función Acerca de esta cuenta debía aportar transparencia a los perfiles de X, pero en lugar de generar confianza ha provocado un auténtico caos. Usuarios, medios y analistas coinciden: los datos mostrados sobre el país de origen y la ubicación de las cuentas son tan inexactos que la herramienta se ha convertido en un generador de confusión y sospechas.
Lo que comenzó como una actualización para combatir la desinformación ha terminado en un torbellino de teorías conspirativas y acusaciones cruzadas. A menos de 24 horas del despliegue, el sistema ya mostraba graves errores que la propia compañía ha tenido que recular y eliminar parte de la información, alegando que los datos «no eran 100% fiables».

El caos de la función “Acerca de esta cuenta” en X
La responsable de producto de X, Nikita Bier, reconoció rápidamente que había «algunos detalles» por pulir y aseguró que todo estaría corregido para el martes. Sin embargo, los errores se multiplicaron y las críticas no tardaron en viralizarse.
Los datos sobre el país de creación de algunas cuentas no son 100 % fiables, especialmente en los perfiles más antiguos, indicó X en un comunicado interno compartido en la plataforma.
Este fallo desencadenó una ola de reacciones incendiarias. Miles de usuarios comenzaron a señalar a cuentas rivales como supuestos «agentes extranjeros», basándose en ubicaciones erróneas. El resultado fue una avalancha de acusaciones políticas, burlas y desinformación, justo lo contrario de lo que X pretendía evitar.
Errores, VPN y direcciones IP obsoletas: las causas del desastre
El problema parece estar en cómo la red social X interpreta los datos técnicos. Usuarios que viajan, empresas con equipos repartidos en todo el mundo o quienes utilizan una VPN aparecen en países completamente distintos. Algunos registros podrían provenir de direcciones IP antiguas o ubicaciones temporales mal registradas.
Casos absurdos abundan: el divulgador Hank Green figuraba como ubicado en Japón, la publicación británica MusicTech aparecía como radicada en EE. UU., y AVID, desarrollador de ProTools con sede en Massachusetts, aparecía como si operara desde España.
Entre trolls y monetización: el lado oscuro del algoritmo
Aunque parte del debate tiene base real, las granjas de trolls extranjeros existen y operan desde hace años en redes sociales, el error técnico amplificó la paranoia. En un ecosistema donde la monetización de X depende de las interacciones, la polémica se convierte en un negocio rentable; cuanto más indignación, más clics, y por tanto, más ingresos.
Así, lo que debía ser una medida de transparencia terminó exponiendo una verdad incómoda: en la era de Musk, X parece más interesada en la conversación encendida que en la precisión. La función «Acerca de esta cuenta» no solo falló en su propósito, sino que demostró que la frontera entre la información y la manipulación en redes sociales es cada vez más delgada.

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