El tan esperado Samsung Galaxy S26 parecía listo para marcar una nueva era en la fotografía móvil, pero la realidad pinta totalmente diferente. Según los últimos informes, la compañía surcoreana habría decidido mantener el mismo hardware de cámara del Galaxy S25, priorizando la reducción de coste sobre la innovación. Una jugada que, aunque estratégica, ha sorprendido a los seguidores de la marca.
El cambio de rumbo llega justo cuando Samsung busca reforzar su liderazgo frente al iPhone 17. Sin embargo, la decisión de reciclar los componentes «viejos» responde a una estrategia de contención económica que podría alterar incluso el calendario de producción de la nueva serie.

Galaxy S26 mantiene el hardware del Galaxy S25
Así pues, las promesas de las mejoras en la cámara del Galaxy S26 parece haber quedado en pausa. Diversas filtraciones han confirmado que el nuevo buque insignia conservará la misma configuración de cámara del Galaxy S25, sin innovaciones significativas.
En concreto tendremos:
- Cámara principal de 50 megapíxeles con sensor de 1/1,56 pulgadas.
- Teleobjetivo de 10 megapíxeles con zoom óptico de 3x.
- Ultra gran angular de 12 megapíxeles.
Este movimiento implicaría que el mismo conjunto de sensores se utilizaría por quinta generación consecutiva, un hecho poco habitual en la gama premium de Samsung. Mientras competidores como Xiaomi u Oppo apuestan por sensores de 1 pulgada, el gigante surcoreano parece haberse estancado en este terreno.
Samsung ha decidido mantener el hardware actual por razones de rentabilidad, priorizando la eficiencia en costos frente a la innovación técnica, señala un informe de The Elec citado por Android Police.
Apple y su política de precios, la raíz del cambio
Detrás de esta decisión estaría la estrategia de precios de Apple. El iPhone 17, lanzado por 799 dólares, ofrece mejoras notables sin aumentar su costo. Este movimiento ha presionado a Samsung, que se vio obligada a ajustar los márgenes de su próxima generación de Galaxy para mantenerse competitiva.
Con los precios de RAM y chips en aumento, la opción más directa fue reducir el gasto en módulo de cámara. Según el informe, renunciar a nuevos sensores permitió a la compañía mantener su rango de precios tradicionales sin sacrificar demasiado la rentabilidad.
En otras palabras, Samsung ha preferido conservar el equilibrio financiero antes que arriesgarse con un salto tecnológico costoso.
Impacto en la producción y posibles retrasos
Esta decisión, sin embargo, no está exenta de consecuencias. Las placas internas y el diseño del chasis se habían desarrollado para módulos más grandes, por lo que ahora deben rediseñarse con urgencia. Este ajuste técnico podría retrasar la producción de los modelos Galaxy S26 y S26+ hasta finales de enero o febrero de 2026.
Para los usuarios, esto podría traducirse en un lanzamiento más tardío que en años anteriores. No obstante, aún hay un rayo de esperanza: el nuevo chips Exynos 2600 podría compensar parte de la falta de innovación física. Este nuevo procesador de señal de imagen (ISP) y los algoritmos de IA integrados podrían mejorar el procesamiento fotográfico, extrayendo un rendimiento más competitivo de los sensores heredados.

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