Un reciente benchmark ha puesto a prueba la eficiencia de los sistemas operativos de Microsoft, revelando que Windows 11 es más lento que las versiones mucho más antiguas. En la comparativa técnica se demuestra que el sistema actual tiene dificultadas severas para gestionar los recursos del hardware limitado, quedando relegado al último puesto en rendimiento.
Esta caída es la agilidad del sistema se atribuye principalmente al bloatware y la integración de IA, factores que alastran la experiencia del usuario. A pesar de las promesas de Microsoft de optimización para el rendimiento en juegos, las estadísticas a finales de 2025 confirmaron que muchos usuarios prefieren la estabilidad de Windows 10.

Comparativa de rendimiento en generaciones de Windows
La prueba de velocidad fue realizada por el canal de YouTube TrgrZolt, quienes utilizaron un Lenovo ThinkPad X220 para garantizar un entorno de pruebas uniforme. Los resultados arrojados sin lugar a duda fueron contundentes: Windows 11 consume más memoria RAM que cualquier otra versión lanzada en las últimas dos décadas, afectando la multitarea de forma crítica.
El experimento tenía como objetivo determinar cómo ha evolucionado el consumo de recursos del software en las últimas dos décadas y si las versiones más recientes son necesariamente más lentas.
Este análisis ha incluido el legendario Windows XP hasta la versión Pro de Windows 11. Pero uno de los hallazgos más sorprendentes fue que el consumo de la memoria RAM en reposo del sistema operativo actual alcanza los 3,3 GB, mientras que Windows 10 consume menos memoria RAM con apenas 2,3 GB de base.
El impacto del hardware en la velocidad
Hay que destacar que estas pruebas de rendimiento se realizaron sobre un disco duro tradicional (HDD) y no en un SSD. Los sistemas modernos están diseñados para ejecutarse en unidades de estado sólido, por lo que funciones como BitLocker y Windows Defender penalizan drásticamente la velocidad de lectura en discos antiguos.
Las exigentes pruebas de pestañas abiertas en el navegador, los datos fueron dramáticos para la última versión de Microsoft. Mientras que Windows 8.1 lideró la multitarea permitiendo hasta 252 pestañas, la versión más reciente de Windows apenas logró gestionar 49 pestañas antes de que el equipo se volviera totalmente inestable.
- Windows XP: se bloquea después de aproximadamente 50 pestañas
- Windows Vista: 184 pestañas
- Windows 7: 235 pestañas
- Windows 8.1: 252 pestañas
- Windows 10: 150 pestañas
- Windows 11: 49 pestañas
¿Por qué Windows 11 es tan pesado?
La arquitectura actual de Microsoft prioriza la seguridad y la telemetría sobre la ligereza del sistema operativo. Esto genera una sobrecarga constante de procesos que se ejecutan en segundo plano que los procesadores más antiguos no pueden gestionar con más fluidez, lo que provoca retrasos en la apertura del Explorador de archivos y demás aplicaciones.
Pero a pesar de que el sistema operativo Agentic basado en IA busca revolucionar la productividad, su implementación técnica actual parece devorar los recursos. El estudio ha concluido que, aunque la seguridad es mayor, el rendimiento del harware más antiguo se ve seriamente comprometido por la complejidad del software moderno.
Por último, el test demuestra que la evolución tecnológica no siempre llega para garantizar mayor velocidad de respuestas inmediatas. Si bien los riesgos de seguridad impiden recomendar versiones obsoletas, la eficiencia de la gestión de memoria de versiones anteriores siguen superando con creces la propuesta actual de Microsoft para el mercado masivo.

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