Sin lugar a duda, el fin de soporte de Windows 10 marca un punto crítico para millones de usuarios en todo el mundo. Aunque los Redmond han ofrecido un periodo de gracia con las Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU), los investigadores han advertido que mantener el sistema operativo en los ordenadores, es como caminar sobre una cuerda floja digital.
Desde el pasado octubre de 2025, el sistema operativo ya no recibe actualizaciones regulares por parte de Microsoft, lo que deja expuestos a todos los usuarios frente a las amenazas que están en constante evolución. A pesar de este aviso, una gran parte de los PCs domésticos aún ejecutan Windows 10, confiando en una estabilidad que pronto se convertirá en un riesgo evidente.

Fin de soporte de Windows 10: lo que debes saber antes del final
El fin de Windows 10 no solo implica el fin de nuevas funciones o mejoras en general, sino también la pérdida de las actualizaciones de seguridad que son realmente importantes. La compañía actualmente continúa ofreciendo soporte limitado a través del programa Extended Security Updates (ESU) hasta el 14 de octubre de 2026, pero este servicio requiere un registro adicional y no estará disponible de forma indefinida para todos los usuarios.
Retrasar la migración es potencialmente peligroso. Los delincuentes buscan activamente vulnerabilidades en sistemas sin soporte, advirtió Alexander Opel, experto en seguridad de ESET.
Su problema principal es que, al finalizar las actualizaciones automáticas ESU, las brechas de seguridad se multiplican. Los delincuentes suelen aprovechar estos vacíos para distribuir malware, ransomware y troyanos bancarios, poniendo en riesgo tanto a usuarios domésticos como a pequeñas empresas que aún dependen de equipos antiguos.
Riesgos de mantener Windows 10 sin soporte
Según los datos recientes de las firmas de ciberseguridad, muestran un aumento del 12 % en vulnerabilidades que han sido detectadas en productos de Microsoft durante todo el 2025. Por lo tanto, sin un flujo constante de parches, los equipos con Windows 10 se convierten en objetivos fáciles para ataques automatizados.
Por otra parte, los sistemas desactualizados suelen ser usados como puertas de entrada para comprometer redes completas o robar datos sensibles. Por lo tanto, los expertos recomiendan no confiar en el periodo de transición del ESU, ya que las actualizaciones extendidas solo abarcan las amenazas que son realmente críticas y no todos los problemas descubiertos.
Así que mantener Windows 10 en tu PC después de su fin de soporte es aceptar un riesgo creciente de pérdida de datos, robo de información y bloqueo de equipos mediante ransomware.
Alternativas seguras tras el fin del soporte
Para los usuarios cuyo dispositivos no cumple con los requisitos de Windows 11, existen varias alternativas. Una opción es migrar a Linux, especialmente a distribuciones ligeras y fáciles de usar como Ubuntu, Mint o Zorin OS, capaces de funcionar con fluidez en equipos antiguos.
No obstante, otra posibilidad es considerar el salto al ecosistema de Apple, aunque esto suele requerir nueva inversión en hardware.
Los expertos coinciden en que el tiempo restante del programa ESU debe aprovecharse para planificar la transición con calma, realizar copias de seguridad y probar nuevas opciones antes de que las brechas de seguridad sean inevitables.

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