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Spotify recula con la bola de discoteca y devuelve su icono verde de siempre

La polémica del aniversario obliga a Spotify a dar marcha atrás.

Spotify retira la bola de discoteca 3D del icono de su app
Spotify retira la bola de discoteca 3D del icono de su app

Spotify ha tirado del freno de mano. Tras unos días de cabreo generalizado entre sus usuarios, la compañía sueca confirma que retira la bola de discoteca tridimensional que había colocado como icono de su app para celebrar su 20 aniversario. El logo verde clásico vuelve a los móviles esta misma semana mediante una actualización rutinaria.

Como ya hemos visto otras veces, cuando una marca con cientos de millones de usuarios toca un elemento tan visible como el icono de su aplicación, conviene tener el plan de retirada preparado. Spotify lo ha aprendido por las malas.

Una bola de discoteca que nadie pidió

El icono temporal apareció hace unos días en iPhone, iPad y dispositivos Android sin previo aviso. Una esfera en 3D con reflejos brillantes que pretendía homenajear los 20 años de Spotify desde su fundación en 2006. La idea sobre el papel encajaba: discoteca, música, celebración. En la práctica fue otra historia.

En pantallas oscuras, el icono se veía pixelado. En modo oscuro, muchos usuarios pensaban que la app se estaba descargando o actualizando de forma permanente por culpa del brillo metálico mal renderizado en thumbnails pequeños. Las reseñas negativas empezaron a caer en App Store y Google Play en cuestión de horas.

Era solo una promoción temporal», confirmó la propia compañía en su cuenta de X tras varios días de silencio incómodo…

Y aquí está el detalle que duele: Spotify no avisó. No hubo aviso previo en la app, no hubo opción para mantener el icono clásico, no hubo configuración para elegir entre uno u otro. El cambio aterrizó por sorpresa en más de 750 millones de móviles.

El logo verde vuelve a casa

La actualización que devuelve el logo verde con las tres ondas sonoras negras llegará a lo largo de esta semana. Es el mismo icono que conocemos desde 2013, cuando Spotify rediseñó su identidad y dejó atrás el logo más rugoso de los primeros años. Las ondas representan la señal sonora y la conexión digital, y a estas alturas funcionan como una marca tan reconocible como el propio Spotify.

Conviene recordar fechas para situar el aniversario. La empresa se fundó oficialmente en 2006 en Estocolmo, pero la app de escritorio para Windows y macOS no llegó hasta octubre de 2008. Las versiones para iOS y Android aterrizaron casi un año después, en septiembre de 2009. Por eso la celebración cae ahora.

El problema no era la bola, era cómo se metió

La parte que más ha molestado a los usuarios no es el diseño en sí. Hay gente a la que la bola de discoteca le parecía hasta divertida. El problema es la imposición sin alternativa. Cuando Instagram o Duolingo han querido cambiar iconos por aniversarios o campañas, lo habitual es ofrecer iconos alternativos opcionales en los ajustes. Apple lleva años permitiendo a las apps tener varios iconos seleccionables por el usuario, una función que Spotify decidió ignorar.

Y aquí toca poner el dato en contexto. Spotify cerró su último trimestre con 293 millones de suscriptores de pago, muy por delante de Apple Music, que ronda los 100 millones. Es el líder absoluto del streaming musical. Cuando lideras un mercado con esa diferencia, cada decisión de producto se mira con lupa, especialmente las que afectan a algo tan íntimo como la pantalla de inicio del móvil.

Qué esperar de Spotify a partir de ahora

La sensación al cubrir esto es que Spotify se ha pegado un susto con su propia campaña de aniversario. La bola se pensó como un guiño festivo y acabó convertida en crisis de reputación a pequeña escala. Nada catastrófico, pero suficiente para que el equipo de producto se replantee cómo se comunican los próximos guiños celebrativos.

Lo lógico es que el resto del aniversario tire por contenido dentro de la app, listas conmemorativas, datos personales del tipo Wrapped, y se olvide de tocar elementos que el usuario no puede personalizar. Si quieren volver a meter una bola de discoteca, que la pongan como icono alternativo opcional. La mayoría de quien lea esto seguirá prefiriendo el verde de toda la vida, pero al menos quien sí quiera la bola podrá tenerla sin pelearse con su pantalla de inicio.

Para Cultura Informática esto encaja con un patrón que ya hemos comentado en otras ocasiones: las grandes plataformas siguen subestimando la fuerza del usuario cuando se le toca lo cotidiano. La próxima vez tocará Meta, Google o quien sea. Spotify lo acaba de comprobar.

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