El panorama de los procesadores ha dado un giro histórico durante el último trimestre. AMD ha logrado escalar hasta el 36,4% de cuota de mercado en procesadores de escritorio, consolidando un crecimiento imparable que pone en aprietos el liderazgo tradicional de Intel. Este avance representa un salto de casi diez puntos porcentuales en apenas un año, marcando un récord histórico para la compañía dirigida por Lisa Su.
Mientras los envíos globales de hardware x86 mostraron un comportamiento inusual a la baja, la arquitectura Zen de AMD demostró una resiliencia sorprendente. La estrategia de diversificación ha permitido que no solo los modelos más recientes impulsen las ventas, sino también soluciones anteriores que siguen siendo competitivas. Intel, por su parte, se enfrenta al desafío de recuperar el terreno perdido tras un periodo de ajustes en su producción.
El crecimiento récord de AMD frente al dominio de Intel
Este hito en las ventas de procesadores de escritorio no es casualidad, sino el resultado de una mayor disponibilidad de stock y rendimiento. Según los datos de Mercury Research y recogidos por Hothardware, la firma ha pasado de un 26,9% el año pasado a superar la barrera del 36% actual. Este movimiento ha obligado a Intel a retroceder significativamente, bajando de una posición dominante del 73,1% a un 63,6% en el segmento de PC.
Los envíos de CPU para servidores aumentaron fuertemente, con los envíos de Intel creciendo a casi el doble del promedio estacional, y AMD creció a más del triple del promedio, y ambos proveedores indicaron que las perspectivas para 2026 serán aún más sólidas.
Estrategias de fabricación y suministro de chips
El informe técnico detalla que gran parte del éxito de AMD se debe a su capacidad para cubrir la demanda en todos los sectores. No solo los nuevos chips Ryzen 9000 (Granite Ridge) han tenido éxito, sino que las APU Phoenix Point basadas en Zen 4 mantuvieron un volumen de envíos considerable. Esto demuestra que los usuarios valoran tanto la potencia bruta como la eficiencia de las plataformas de generaciones previas.
La compañía Intel ha sufrido las consecuencias de una decisión interna centrada en priorizar la fabricación de CPU para servidores a principios de año. Esta reasignación de recursos limitó su capacidad de suministro para el mercado de consumo masivo, dejando una ventana abierta que AMD, por su parte, aprovechó con rapidez. Las limitaciones de suministro de Intel fueron un factor determinante que permitió este cambio de tendencia en las gráficas de ventas.
Avance en servidores y el mercado de portátiles
En el sector de centros de datos, la cuota de mercado de servidores de AMD alcanzó el 28,8%, un aumento constante desde el 25,7% registrado el año anterior. Lo más llamativo es el impacto económico, ya que la compañía ahora controla el 41,3% de los ingresos totales en este segmento. Es la primera vez que superan la barrera del 40%, evidenciando que sus procesadores EPYC son altamente rentables.
El mercado móvil sigue siendo el bastión más fuerte de Intel, donde todavía conserva una ventaja del 74%. Sin embargo, AMD no se detiene y ha logrado subir su participación en portátiles hasta el 26%, recuperando terreno tras un tercer trimestre más flojo. La competencia por ofrecer el mejor procesador para laptops se intensifica de cara a los lanzamientos previstos para los próximos meses.
Si analizamos el mercado global de x86, sumando todas las divisiones de hardware, la brecha se ha reducido de forma drástica en doce meses. Actualmente, Intel posee el 68,7% frente al 31,3% de AMD, una cifra que parecía inalcanzable hace apenas unos años. La industria tecnológica observa ahora con atención cómo ambos gigantes preparan sus estrategias para un 2026 que promete ser todavía más competitivo.

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