La nueva MacBook Pro M5 ha llegado con un pequeño pero significativo cambio: su batería es un poco más fácil de reemplazar. Aunque la mejora no revoluciona el panorama de reparabilidad, la marca un paso más en el lento avance de Apple hacia el diseño más amigable con el mantenimiento.
De acuerdo al reciente desmontaje de iFixit, esta generación es la primera que permite sustituir la batería al retirar el trackpad, proceso que anteriormente era mucho más complicado. Sin embargo, el procedimiento oficial de Apple sigue siendo complejo, lo que limita la posibilidad para quienes buscan una reparación sencilla en casa.
La batería de la MacBook Pro M5 es reemplazable, pero no sin esfuerzo
Para los usuarios que desean hacer el cambio por su cuenta, la Tienda de Autoservicio de Reparación de Apple ofrece únicamente una carcasa superior con batería y teclado preinstalado. Esto significa que no se puede adquirir la batería por separado; en consecuencia, el reemplazo exige desmontar gran parte del chasis numerosos tornillos, aunque ya no sea necesario retirar el trackpad.
Es reparable, pero más difícil de lo necesario, señaló iFixit en su informe.
Pero a pesar de la complejidad, los Cupertinos introdujeron una ligera mejora técnica: la batería del nuevo modelo cuenta con 72,6 Wh, frente a los 72,4 Wh del modelo anterior. Si bien la diferencia es mínima, esto confirma la intención de la compañía de optimizar la eficiencia energética sin alterar el diseño interno.
Pequeños pasos hacia una MacBook más reparable
La puntuación final de la reparabilidad otorgada por iFixit fue de 4 sobre 10, una cifra modesta, pero que refleja un leve progreso. Es inferior al 5 sobre 10 del MacBook Pro M1, sin embargo, destacan que Apple ha ajustado ciertos aspectos que podrían facilitar futuras reparaciones.
Este movimiento de los Cupertinos se alinea con las últimas tendencias globales hacia el derecho a reparar, impulsada por regulaciones y demandas de los usuarios que exigen productos más sostenibles y duraderos. Sin embargo, Apple aún mantiene el control estricto sobre sus piezas y procedimientos, cada mejora en la accesibilidad de componentes como la batería refuerza la percepción de un cambio gradual.
Finalmente, aunque el reemplazo sigue siendo todo un desafío, la nueva MacBook Pro M5 deja entrever que Apple está escuchando, al menos parcialmente, a quienes piden equipos más fáciles de reparar sin sacrificar el diseño ni el rendimiento.

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