BitLocker acelerado por hardware promete casi duplicar el rendimiento en Windows

BitLocker acelerado por hardware mejora el rendimiento y la batería en Windows.

BitLocker acelerado por hardware
BitLocker acelerado por hardware

Microsoft vuelve a mover fichas en unos de los frentes más delicados de Windows: el rendimiento del almacenamiento. Tras años reforzando el cifrado por software, ahora BitLocker acelerado por hardware promete recuperar la velocidad perdida y mejorar la autonomía de los portátiles.

El cambio no es menor. Según los datos internos y pruebas públicas, el cifrado por software activado por defecto en Windows 11 Pro ha llegado a reducir el rendimiento de los SSD hasta en un 45%. La nueva propuesta busca corregir esa penalización histórica aprovechando capacidades modernas de la CPU.

BitLocker acelerado por hardware
BitLocker acelerado por hardware

Qué es BitLocker acelerado por hardware y por qué importa

Se trata de una evolución del sistema de cifrado de disco en Windows que traslada las tareas criptográficas desde la CPU general a aceleradores específicos integrados en el hardware. Esto incluye motores criptográficos dentro de las futuras CPU y tecnologías como UFS Inline Crypto Engine.

Hasta ahora, la mayoría de instalaciones limpias de Windows 11 Pro, BitLocker utilizaba cifrado basado en software. En este modelo, la CPU se encarga de cifrar y descifrar cada dato que entra o sale del SSD.

El resultado es un mayor uso de procesador, más consumo energético y un impacto directo en la velocidad de lectura y escritura. Con el nuevo enfoque, el cifrado se realiza directamente en el hardware, liberando así la CPU y permitiendo que el almacenamiento funciones casi en pleno rendimiento.

Un problema creado por Microsoft… y ahora corregido

Durante años, muchos SSD han incluido cifrado por hardware compatible con estándares como TCG Opal. En teoría, esto permitía proteger los datos sin apenas impacto en el rendimiento; en la práctica, Microsoft decidió priorizar el cifrado por software, incluso cuando el hardware ofrecía alternativas más eficientes.

La descarga del cifrado al hardware reduce drásticamente el uso de CPU y mejora tanto el rendimiento como la duración de la batería.

Esta decisión generó críticas constantes, especialmente entre los usuarios más avanzados y los fabricantes de hardware. Activar el cifrado por hardware era posible, pero requería superar una serie de requisitos complejos poco documentados, lo que dejaba a la mayoría de usuarios atrapados con un Bitlocker más lento.

Las cifras hablan claras: hasta el doble de velocidad

En una demostración interna basada en CrystalDiskMark, Microsoft mostró diferencias difíciles de ignorar. Con cifrado por software, una unidad alcanzó unos 1.632 MB/s en lectura secuencial. Al activar BitLocker acelerado por hardware, esa cifra subió hasta 3.746 MB/s.


En escritura, el salto fue similar: de 1.510 MB/s a 3.530 MB/s. En los dos casos, hablamos de más del doble de rendimiento en cargas de trabajo concretas, especialmente en operaciones secuenciales de un solo hilo. Estas mejoras no solo afectan a benchmarks. En el uso diario, se traducen en arranques más rápidos, copias de archivos más ágiles y menos consumo energético durante tareas intensivas de disco.

Mejor rendimiento y más batería

Uno de los efectos menos visibles, pero más importantes, es la eficiencia energética. Al descargar el cifrado al hardware especializado, la CPU pasa menos tiempo trabajando a altas frecuencias. Esto reduce el consumo y el calor generado.

En los portátiles y tablets, el impacto puede ser bastante notable. Menos ciclos de CPU dedicados al cifrado significan más minutos o horas, de autonomía en escenarios reales de trabajo. En un contexto donde la duración de la batería es clave, BitLocker acelerado por hardware se convierte en algo más que una mejora de rendimiento.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. Esta nueva forma de cifrado no llegará a los equipos actuales mediante una simple actualización. Los Redmond han confirmado que la nueva implementación estará reservado para las futuras PC con Windows, ya que dependen de aceleradores criptográficos integrados en las nuevas generaciones de CPU.

Lo que implica una adopción gradual. Los usuarios con hardware reciente pero sin estos aceleradores no verán mejoras inmediatas. Aun así, el anuncio marca un cambio de filosofía importante en cómo Windows gestiona la seguridad en sistemas modernos.

Siga a Cultura Informática en Google y reciba más noticias en su feed.