La llegada del segundo martes de febrero de 2026 marca un punto crítico para quienes mantienen sus equipos bajo el ecosistema de Microsoft. La actualización KB5075912 ya está disponible para Windows 10 versión 22H2, enfocándose en blindar la seguridad de un sistema que, aunque veterano, sigue siendo el motor de millones de estaciones de trabajo a nivel global.
Este despliegue no es un trámite más; es la respuesta directa a vulnerabilidades detectadas en el primer tramo del año. Con la actualización KB5075912, Microsoft asegura la estabilidad de las configuraciones de hardware más recientes y corrige errores de interfaz que afectaban la productividad diaria en el Explorador de archivos, demostrando que el soporte extendido sigue siendo una prioridad técnica.
Claves de la actualización KB5075912 y el nuevo arranque seguro
En esta entrega del parche de seguridad de febrero, la atención se centra en la infraestructura de confianza del hardware. Microsoft ha iniciado una transición obligatoria en los certificados de Arranque Seguro (Secure Boot). Este cambio es vital para garantizar que el software que se carga al encender el PC no haya sido manipulado por agentes maliciosos, una medida de protección de nivel bajo que previene ataques de firmware.
Los dispositivos recibirán los nuevos certificados solo después de mostrar suficientes señales de actualización correcta, lo que garantiza una implementación segura y gradual.
La actualización KB5075912 implementa un sistema de telemetría inteligente. Antes de sustituir los certificados, el sistema evalúa si el hardware es totalmente compatible para evitar bloqueos accidentales. Esto responde a la estrategia de mantenimiento preventivo de Windows 10 en 2026, donde la fiabilidad prima sobre la velocidad de adopción de nuevas funciones.
Correcciones críticas en VSM y rendimiento gráfico
Uno de los errores más frustrantes corregidos en esta versión afectaba a los usuarios de Seguridad basada en virtualización (VBS). Tras los parches de enero, ciertos equipos con el Modo Seguro Virtual (VSM) activo presentaban reinicios inesperados al intentar apagar o hibernar el sistema. La actualización KB5075912 solventa este fallo de energía, devolviendo la normalidad a los entornos corporativos que dependen de estas capas de protección.
Además, se ha optimizado la estabilidad de las GPUs, eliminando micro-cortes y errores de controlador en configuraciones gráficas específicas que habían reportado inestabilidad durante el último mes. El compromiso con la actualización de seguridad de Windows se extiende también a la localización de archivos, reparando el fallo que impedía ver los nombres personalizados de las carpetas cuando existía un archivo desktop.ini.
Impacto en el soporte extendido y cumplimiento normativo
Para las empresas que operan bajo el programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU), la compilación 19045.6937 es de instalación obligatoria. No solo se trata de parches contra exploits, sino de ajustes técnicos como el cumplimiento de la norma de fuentes GB18030-2022A, esencial para mercados internacionales. La actualización KB5075912 representa, por tanto, el estándar de seguridad informática en 2026 para sistemas que aún no han dado el salto a Windows 11 o Windows 12.
La descarga se realiza de forma automática a través de Windows Update, aunque también está disponible para despliegues manuales mediante el Catálogo de Microsoft Update. Es recomendable reiniciar el equipo tras la instalación para permitir que los nuevos parámetros del Arranque Seguro se asienten correctamente en el firmware del sistema.
Mantener Windows 10 actualizado en esta etapa de su ciclo de vida requiere atención a los detalles. Microsoft parece haber aprendido de errores pasados, ofreciendo un paquete que, aunque ligero en funciones estéticas, es robusto en su núcleo. La estabilidad del software de sistema sigue siendo el pilar para los usuarios que valoran la continuidad operativa por encima de las novedades visuales.
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