El fabricante chino Xiaomi ha aprovechado el cierre de año para dar un golpe sobre la mesa en el mercado de los wearables de alta gama. El lanzamiento del Xiaomi Watch 5 no es una simple actualización estética, sino la introducción de una tecnología que promete cambiar la forma en la que interactuamos con nuestra muñeca sin necesidad de tocar el cristal.
Este nuevo dispositivo llega con la ambición de liderar el ecosistema de smartwatches basados en WearOS, ofreciendo una integración profunda con los servicios de Google pero bajo el sello distintivo de la firma china. Lo que realmente ha captado la atención de los entusiastas es su capacidad para entender el cuerpo humano mediante señales eléctricas internas.
Xiaomi Watch 5 y el innovador control por impulsos musculares
La gran novedad que distancia a este modelo de cualquier competidor actual es el uso combinado de sus sensores de electromiografía (EMG) y electrocardiograma (ECG). Mientras que la mayoría de relojes limitan estos sensores a la salud, el fabricante chino los ha convertido en una herramienta de control de interfaz de usuario avanzada y futurista.
A través de la tecnología EMG, el Xiaomi Watch 5 detecta impulsos musculares extremadamente sutiles que recorren el brazo y la mano cuando realizamos un movimiento específico. Esto permite que el usuario ejecute acciones en el sistema operativo simplemente moviendo los dedos o cerrando el puño, una evolución natural que supera los gestos por acelerómetro vistos hasta la fecha.
El sensor EMG integrado permite que el Xiaomi Watch 5 reconozca los impulsos eléctricos que fluyen a través de los músculos, permitiendo controlar funciones seleccionadas sin necesidad de tocar la pantalla táctil.
El corazón visual de este dispositivo es una pantalla AMOLED de 1,54 pulgadas protegida por cristal de zafiro de alta resistencia. Este panel no solo destaca por su nitidez y una resolución de 480×480 píxeles, sino por su capacidad de alcanzar un brillo máximo de 1500 nits, garantizando una visibilidad perfecta bajo la luz directa del sol.
Rendimiento de vanguardia con Snapdragon W5
Para mover con fluidez una versión tan personalizada de Wear OS, Xiaomi ha confiado en el procesador Snapdragon W5 de Qualcomm. Este chip de cuatro núcleos se apoya en un coprocesador secundario, el Hengxuan 2800, diseñado específicamente para gestionar las tareas de bajo consumo y la pantalla siempre activa sin penalizar la autonomía del dispositivo.
La gestión energética es, precisamente, otro de los pilares de este lanzamiento. Gracias a una enorme batería de 930 mAh, el reloj promete una autonomía de hasta seis días en uso convencional, una cifra muy superior a la media de su categoría. En modos de ahorro extremo, la duración puede extenderse incluso hasta los dieciocho días de funcionamiento ininterrumpido.
Salud avanzada y conectividad total
Más allá de la innovación en los gestos, el dispositivo es un centro de salud integral. Incluye monitorización de la frecuencia cardíaca y saturación de oxígeno, seguimiento del sueño con análisis detallado y más de 150 modos deportivos. Para los usuarios más activos, el reloj permite el uso de mapas sin conexión a todo color, eliminando la dependencia absoluta del teléfono móvil.
El aprovechamiento de la señal muscular permite acciones rápidas como responder llamadas, silenciar alarmas o controlar la reproducción de música con un simple movimiento de muñeca. Además, el Xiaomi Watch 5 con eSIM ofrece libertad total gracias a la conectividad LTE, permitiendo salir a correr o realizar gestiones sin llevar el smartphone encima.
El despliegue global de este dispositivo se espera para los próximos meses, tras su exitoso debut en el mercado chino. Con un acabado robusto de 12,3 milímetros de grosor y resistencia al agua de 5 atmósferas, se posiciona como una de las opciones más completas para quienes buscan tecnología punta y una experiencia de usuario fluida y diferencial.

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