Samsung se prepara para cerrar la producción de memorias LPDDR4 y LPDDR4X, las que llevan una década siendo el estándar en smartphones económicos, tablets y consolas portátiles. La decisión llega en un momento delicado: los precios de la RAM ya han subido varias veces este año y la demanda de chips para inteligencia artificial presiona toda la cadena de suministros.
El movimiento no es caprichoso, la surcoreana quiere concentrar sus líneas de fabricación en LPDDR5, donde los márgenes son bastante más altos. Para los consumidores, esto tiene una lectura doble: dispositivos más rápidos en el futuro, pero también más caros. Y no hablamos solo de gama alta, sino de los móviles que compra la mayoría de la gente.

Qué implica que Samsung abandone la LPDDR4
Según informa The Elec, Samsung ya no acepta pedidos nuevos de módulos LPDDR4. Los contratos vigentes se cumplirán hasta finales de 2026, y a partir del primer trimestre de 2027 la compañía reconvertirá sus líneas de producción por completo.
La interrupción de la producción obliga a fabricantes de chips como Qualcomm y MediaTek a replantearse sus estrategias
Esto toca de lleno a los procesadores de gama baja. Tanto Qualcomm como MediaTek habían diseñado sus chips económicos pensando en LPDDR4, una memoria barata y probada. Ahora tendrán que migrar a LPDDR5 incluso para productos donde el rendimiento extra no era prioritario. El coste de esa transición acabará repercutiendo en el precio final.
LPDDR5 rinde más, pero cuesta más
En lo técnico, el salto tiene sentido, LPDDR5 ofrece un ancho de banda un 50 % superior al de LPDDR4X y consume menos energía, algo que se nota en la autonomía del dispositivo. Cualquier smartphone que monte esta memoria funcionará mejor y aguantará más horas de pantalla.
El problema es que fabricar LPDDR5 sale más caro, y esa diferencia se traslada al consumidor. Un móvil de gama media que hoy ronda los 200 euros podría subir de precio simplemente porque su memoria ya no es la opción barata de siempre. No estamos hablando de un salto brutal, pero sí lo bastante como para que se note en un segmento donde cada euro cuenta.
El contexto no ayuda: la IA acapara capacidad de producción
Lo que hace especial esta transición es el momento; la demanda de chips de memoria para servidores de inteligencia artificial está absorbiendo una parte enorme de la capacidad global de fabricación. Los fabricantes priorizan los componentes con mayor margen, y eso deja menos espacio para memorias antiguas y baratas.
Samsung no es la única compañía moviéndose en esta dirección, pero sí la más grande. Cuando el mayor fabricante de memoria del mundo deja de producir un estándar, el resto del mercado se adapta por inercia. SK Hynix y Micron probablemente seguirán un camino parecido a medio plazo.
Qué esperar como consumidor
El efecto no será inmediato, mientras se agoten los inventarios de LPDDR4, los precios se mantendrán relativamente estables. Pero a partir de 2027, cuando las líneas de Samsung estén reconvertidas, la presión sobre los costes de los dispositivos económicos será real. Si estás pensando en comprar un móvil barato o una tablet de presupuesto ajustado, los próximos meses pueden ser buen momento antes de que el cambio se refleje en las tiendas.

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