Añádenos a tus favoritos en Google y no te pierdas nada
Añadir

HP confirma que el 30% de sus clientes de PC sigue en Windows 10

Windows 10 resiste: HP admite que el 30% no migra.

Ordenadores HP con Windows 10
Ordenadores HP con Windows 10

Que HP lo diga en voz alta en una llamada con inversores cambia bastante las cosas, porque ya no es una estimación de StatCounter ni un cálculo de un analista cualquiera, sino el propio fabricante reconociendo que casi un tercio de su base instalada de PCs se ha quedado anclada en Windows 10 meses después de que Microsoft echara el cierre al soporte estándar.

La cifra la soltó Karen Parkhill, directora financiera de HP, durante la presentación de resultados trimestrales, y aunque la marca lo vende como una oportunidad de negocio, lo que hay detrás es un problema bastante más interesante para cualquiera que haya seguido la migración a Windows 11 y su adopción real en el mercado.

Ordenadores HP con Windows 10
Ordenadores HP con Windows 10

HP reconoce que el 30% de sus clientes sigue en Windows 10

Lo dicho por Parkhill en la conferencia con inversores no deja mucho margen de interpretación, y conviene leerlo entero porque la formulación importa tanto como el dato:

El 30 por ciento de la base instalada aún necesita actualizarse. Esto representa un factor favorable que consideramos una oportunidad a corto plazo. Aproximadamente el 30 por ciento de la base instalada todavía utiliza Windows 10, por lo que aún nos queda trabajo por hacer. La actualización a Windows 11 que hemos impulsado en EMEA y APJ ya está a la par con la de Norteamérica.

Traducido al castellano de a pie, HP dice que tres de cada diez clientes con un PC de la marca siguen sin pasarse a Windows 11 pese a que el soporte de Windows 10 ya terminó, y la compañía lo plantea como un mercado pendiente que puede empujar ventas de equipo nuevo durante los próximos meses.

Por qué tanta gente se ha quedado en Windows 10

Aquí hay dos explicaciones que se solapan, y la propia HP las insinúa sin querer. La primera es que muchos usuarios se han apuntado al programa ESU (Extended Security Updates) que Microsoft acabó ofreciendo gratis durante un año al consumidor doméstico, una concesión que casi nadie esperaba y que ha permitido seguir recibiendo parches de seguridad como los del último Patch Tuesday para Windows 10 sin tocar el sistema.

La segunda es menos cómoda para Microsoft y para los fabricantes: hay millones de equipos perfectamente funcionales que no cumplen los requisitos de TPM 2.0 y arranque seguro que exige Windows 11, así que sus dueños no pueden actualizar aunque quieran, y se han quedado atrapados entre seguir en un sistema sin soporte oficial o comprar un PC nuevo solo por un chip de seguridad.

El reloj corre hasta octubre de 2026

El detalle que más debería preocupar al usuario doméstico es la fecha límite del programa ESU, porque Microsoft solo ha prometido 12 meses de actualizaciones gratuitas que terminan el 14 de octubre de 2026, y a partir de ahí toca pagar, migrar o quedarse a la intemperie con un Windows sin parches de seguridad.

Esto es exactamente lo que HP huele como oportunidad de negocio, y no le falta razón desde el punto de vista comercial, aunque a mí personalmente me chirría un poco el discurso. Forzar a millones de equipos perfectamente válidos a ir al desguace por un requisito de hardware artificial no es exactamente la jugada más limpia, y la presión del fin de ESU va a empujar a mucha gente hacia equipos nuevos que quizá no necesitaba.

¿Por qué HP quiere acelerar la migración a Windows 11?

La respuesta corta es que cada PC anclado en Windows 10 es un PC que probablemente no se va a renovar este año, y cada PC que sí migra a Windows 11 garantiza que el cliente sigue dentro del ecosistema de soporte de HP con sus servicios y accesorios. La respuesta larga es que el segmento workstation y empresa lleva meses tirando del carro y la marca quiere replicar ese empujón en el consumidor.

HP además compite directamente con Dell, Lenovo y los ensambladores asiáticos por ese mercado de reposición que se va a abrir cuando expire el ESU, y llegar con los deberes hechos en EMEA y APJ es justo lo que la compañía presume haber conseguido este trimestre, según el comunicado original recogido por The Register.

Para el usuario español la conclusión práctica es sencilla: si tu PC cumple requisitos, la migración a Windows 11 con sus últimas builds estables es la opción más razonable antes de octubre, y si no los cumple, queda margen para decidir entre Linux, mantener ESU mientras dure o asumir que toca cambiar de equipo. Lo que ya no es viable es hacer como si nada y seguir conectando a internet un Windows 10 sin parches dentro de un año.

Síguenos en Google News y recibe más noticias en tu feed
Seguir