El tiempo ha pasado y muchos creyeron que Linux era un sistema reservado para los entusiastas y expertos en tecnología. Sin embargo, los datos más recientes han demostrado un cambio silenciosos pero sin lugar a duda, contundente. La cuota de mercado de Linux en el escritorio ha crecido más de lo que la mayoría imagina. Lo que antes era un nicho, hoy es una tendencia global en expansión.
El impulso hacia la migración de Windows a Linux ya no se limita a usuarios avanzados. Cada ves más personas, empresas y administradores están optando por el sistema libre, impulsadas por la obsolescencia de equipos con Windows 10 y la resistencia a adoptar Windows 11. Este fenómeno marca un punto de inflexión en la historia de los sistemas operativos de escritorio.

Linux alcanza una cuota de mercado histórica
Los números respaldan la percepción de que Linux ha alcanzado los dos dígitos en el escritorio. El caso de Zorin OS es revelador: sus desarrolladores reportaron más de un millón de descargas en pocos más de un mes, y lo más sorprendente es que el 78% de esas descargas provino de ordenadores con Windows. Esto demuestra una clara intención de cambio y no una simple curiosidad técnica.
Según StatCounter, la cuota de mercado global del escritorio Linux casi se ha triplicado desde 2020, informó ZDNet. Si se incluye ChromeOS, el porcentaje supera ya el 10 %.
Además, los datos del programa de análisis del gobierno estadounidense confirman esta tendencia. El sistema operativo representa ya un 5,8% del acceso a sitios web gubernamentales desde ordenadores, frente a menos de 1% hace una década. Si se suman ChromeOS y Android, casi una cuarta parte de los accesos provienen de sistemas basados en el sistema operativo.
Factores que impulsan el crecimiento de Linux
Una de las causas más evidentes del auge de Linux en el escritorio es el fin de soporte de Windows 10. Millones de equipos aún funcionales no cumplen los requisitos en Windows 11, lo que ha llevado a muchos usuarios a buscar alternativas estables y gratuitas. En lugar de invertir un nuevo hardware, optan por instalar distribuciones modernas como Ubuntu, Zorin OS o Mint, que ofrecen una experiencia fluida, incluso, en equipos antiguos.
Además, el descontento de Windows 11 también juega un papel importante. Los cambios de interfaz, la creciente integración de funciones de IA y las preocupaciones sobre la privacidad de los datos han despertado una oleada de desconfianza. En contraste, Linux ofrece el control, transparencia y seguridad, valores cada vez más apreciados por los usuarios.
Europa impulsa la adopción por soberanía tecnológica
Otro factor determinante es el contexto geopolítico y de soberanía digital. En Europa y el Reino Unido, las instituciones públicas están reforzando su independencia tecnológica. La desconfianza hacia los proveedores estadounidenses y la necesidad de proteger la soberanía de los datos han motivado a muchas agencias gubernamentales a adoptar soluciones de software libre y de código abierto.
Este cambio no solo favorece la adopción del sistema en la administración pública, sino que también impulsa su ecosistema en educación, investigación y empresas tecnológicas. Lo que comenzó como un movimiento alternativo se está convirtiendo en una estrategia nacional en varios países europeos.
El avance del sistema operativo demuestra que el futuro del escritorio ya no pertenece exclusivamente a Microsoft. Con una comunidad sólida, soporte profesional y un entorno cada vez más pulido, el sistema libre está dejando de ser una opción minoritaria para convertirse en una elección consciente y estratégica.

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