Los tan esperados chips para portátiles NVIDIA N1 y N1X están muy cerca de ser presentados. Fuentes cercanas a DigiTimes han confirmado que debutarán en el primer trimestre de 2026, marcando la entrada oficial de Nvidia en el terreno de Windows ARM. Después de años de especulaciones, el movimiento promete una competencia directa a los Snapdragon X2 Elite Plus que presento Qualcomm en el CES 2026.
Según la nueva hoja de ruta filtrada, la plataforma basada en ARM debutará primero con los chips chips N1X, los cuales están reservados para equipos premium, mientras que los N1 estándar serán lanzado en el segundo trimestre de 2025. Con esta estrategia escalonada, Nvidia se intentará posicionar como una alternativa sólida para fabricantes de portátiles que buscan eficiencia, potencia y compatibilidad en el ecosistema Windows.
NVIDIA prepara el debut de los chips para portátiles N1 y N1X
El nuevo informe indica que los los nuevos chips de Nvidia se han inspirado en el Superchip GB10, el mismo diseño que impulsa el servidor DGX Spark. La CPU cuenta con 20 núcleos Arm v9.2, divididos en dos clústeres de diez, cada uno con 16 MB de caché L3 compartida, sumando 32 MB totales. Cada núcleo también dispone de almacenamiento L2 privado, lo que mejora la respuesta en tareas intensivas.
La arquitectura de memoria no se queda atrás, utiliza LPDDR5X-9400 sobre un bus de 256 bits, con soporte hasta 128 GB y un ancho de banda teórico de 301 GB/s. Esta cifra sitúa al chip entre los más rápidos del segmento, aunque todavía no se ha confirmado si esa configuración estará disponible para los portátiles de consumo. Su TDP de 140 W sugiere que veremos estos modelos en equipos de gama alta con sistemas de refrigeración avanzada.
La llegada de los chips N1 y N1X representa un paso clave en la estrategia de NVIDIA hacia la computación portátil basada en Arm”, indicó una fuente cercana al desarrollo citada por DigiTimes.
Un salto hacia la competencia Windows-on-Arm
El lanzamiento de los chips para portátiles NVIDIA N1 y N1X no solo vienen a marcar un nuevo comienzo para la compañía, sino que redefinen el panorama de Windows ARM. Hasta ahora, Qualcomm dominaba el espacio con su línea Snapdragon X, pero con la entrada de Nvidia podría cambiar por completo ese equilibrio.
La compatibilidad con PCIe 5.0 permitirá conectar SSD NVMe de última generación, una ventaja clara frente a muchos competidores actuales. Además, Nvidia podría integrar núcleos gráficos derivados de su arquitectura Ada Lovelace, lo que abriría la puerta a un rendimiento gráfico superior dentro de una categoría ultra móvil.
Aunque el mercado de portátiles ARM con Windows aún es joven, la promesa de mejor autonomía y rendimiento por vatio convierte a esta generación en una apuesta estratégica para el ecosistema de PCs híbridos.

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