El Windows 11 de 2025 llega con más que simples actualizaciones visuales o de rendimiento: la compañía Microsoft ha introducido cuatro nuevos patrones oscuros diseñados para «guiar o manipular» las decisiones de los usuarios. Desde el uso forzado de IA hasta la desaparición casi total de las cuentas locales, los Redmond parecen decididos a que el usuarios promedio siga su hoja de ruta, y no la suya.
Este año, el sistema operativo de la compañía ha intensificado su enfoque en la integración de la inteligencia artificial, la sincronización en la nube y la adopción de sus servicios nativos, dejando cada vez menos espacio para la personalización o el control loca.

Los nuevos patrones oscuros de Windows 11 en 2025
Uno de los cambios más visibles son los «empujoncitos para usar IA», un movimiento que convierte al propio sistema operativo en una plataforma de promoción constante de Copilot. Desde el Bloc de notas hasta la barra de tareas, cada rincón de Windows empieza a sugerir, de forma insistente, el uso de las funciones inteligentes, incluso, cuando el usuario no las ha solicitado.
En octubre de 2025 Microsoft comenzó a incorporar funciones de IA a más aspectos de Windows, conectando e integrando acciones y tareas para interactuar con la IA de la compañía, informó Reuters.
Estas funciones, que incluyen Copilot Vision o acciones automáticas, se presentan como opcionales pero su integración está tan profundamente anclada en el sistema operativo que resulta difícil ignorarlas.
El Explorador de archivos ahora “recomienda” tus datos
Con la actualización de noviembre de 2025, Microsoft modifico una de las secciones más usadas en Windows: el Explorador de archivos. La clásica pestaña de «Acceso rápido» fue reemplazada por «Recomendados», una sección que muestra archivos tanto locales como de la nube.
Aunque todavía es posible recuperar el acceso tradicional, el cambio apunta a una transición forzada hacia OneDrive y los servicios en línea de Microsoft. En la práctica, los usuarios son guiados hacia el almacenamiento remoto, lo que implica una dependencia mayor del ecosistema en la nube.
Configuraciones que invitan a aceptar sin leer
Otro de los patrones oscuros de Windows 11 llega con las pantallas de configuración post-actualización, conocidas como SCOOBE (Second Out-Of-Box Experience). Estas pantallas reaparecen tras grandes actualizaciones y plantean decisiones de privacidad o personalización.
No obstante, la interfaz destacada como colores llamativos el botón «Aceptar valores predeterminados», mientras que la opción «Mantener la configuración actual» se muestra en un tono apagado y poco visible.
Esto provoca que muchos usuarios acepten los valores recomendados si notarlo, restableciendo Edge como el navegador predeterminado o activando los servicios de Microsoft que habían sido desactivados.
Microsoft está ‘mejorando’ esto al condensarlo en una pantalla, pero el patrón oscuro aquí es que el botón ‘Mantener configuración actual’ está silenciado y oculto a simple vista, indicó Tom’s Guide.
Cuentas locales: cada vez más escondidas
El último cambio afecta a quienes prefieren mantener su PC fuera del ecosistema en la nube. La creación de cuentas locales se ha vuelto un completo desafío técnico. En las versiones recientes, el sistema requiere conexión a internet y cuenta de Microsoft para completar la instalación inicial.
Los medios especializados, como XDA, han señalado que la eliminación progresiva de estas opciones marca “una desaparición de facto del inicio de sesión local”, una estrategia que refuerza la dependencia de la cuenta Microsoft y deja menos margen a la privacidad.
Los usuarios avanzados aún pueden recurrir a herramientas como Rufus para instalar Windows sin esa vinculación, pero Microsoft parece decidido a cerrar cada posible alternativa. Estos cuatro nuevos patrones en Windows 11 representan más que simples decisiones de diseño. Reflejan una tendencia a moldear el comportamiento del usuario bajo la apariencia de conveniencia y modernización. Y aunque las funciones de IA o la integración con la nube pueden ofrecer beneficios, cada clic «aceptando por defecto» acerca un poco más al usuario a un entorno cada vez menos libre.

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