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Intel presenta la Crescent Island, una GPU para IA con 480 GB de memoria

Crescent Island llega con 480 GB y arquitectura Arc Xe 3P.

Intel Crescent Island
Intel Crescent Island

Intel ha movido ficha en Computex 2026 con la presentación de Crescent Island, su nueva GPU para centros de datos orientada sobre todo a inferencia de IA, y lo curioso del anuncio es el rumbo técnico que ha elegido el equipo azul para llegar hasta aquí. Como ya hemos visto en otros lanzamientos recientes del sector, donde NVIDIA está moviendo ficha hacia portátiles con chip propio y AMD apunta a la IA local, Intel responde con una tarjeta que apuesta por la capacidad bruta antes que por el ancho de banda extremo.

La cifra que ha llamado la atención de medio Computex es la cantidad de VRAM, ya que hablamos de hasta 480 GB en una sola tarjeta, una capacidad pensada para servir modelos cada vez más grandes sin tener que trocearlos entre varias GPU.

Intel Crescent Island
Intel Crescent Island

Arquitectura Arc Xe 3P y un cambio de planes respecto a 2025

Crescent Island se construye sobre la arquitectura Arc Xe 3P, la misma base gráfica que veremos también en las GPU integradas de Panther Lake, lo que apunta a una estrategia clara de Intel reutilizando su silicio gráfico más reciente fuera del segmento de consumo. El dato realmente sorprendente aquí no son los 480 GB en sí, sino el salto respecto al plan original, porque cuando la tarjeta se presentó por primera vez en 2025 apuntaba a 160 GB y ahora triplica esa cifra.

Intel ha entendido lo que llevan meses gritando los equipos de infraestructura, y es que los modelos modernos necesitan caber enteros en memoria si quieres servirlos con latencia razonable, así que la decisión de inflar el búfer hasta ese nivel encaja con el cuello de botella real de la inferencia en 2026.

Estas tarjetas pueden gestionar las cargas de trabajo de IA de última generación y ofrecen compatibilidad con una amplia gama de tipos de datos y formatos de microescalado, desde FP4/MXFP4 nativos hasta FP64. — Intel, Computex 2026.

¿Por qué LPDDR5X y no HBM como NVIDIA y AMD?

Aquí está el matiz que separa a Crescent Island del resto del mercado profesional, y es la elección de LPDDR5X en lugar de HBM, la memoria que monta casi toda la competencia de gama alta. La diferencia no es menor, ya que HBM ofrece un ancho de banda muy superior pero a un coste mucho más alto, mientras que LPDDR5X permite poner mucha más capacidad en la tarjeta sin disparar el precio final ni el consumo eléctrico, algo que en cargas de inferencia (donde mandan latencia y capacidad por encima del ancho de banda puro) tiene bastante sentido.

Es una jugada parecida a la que ya vimos cuando AMD presentó sus Ryzen AI Max PRO 400 con hasta 192 GB de RAM apostando por memoria estándar de gran capacidad para IA local, así que Intel no está solo en esta lectura del mercado.

Nueva Intel Crescent Island
Nueva Intel Crescent Island

Refrigeración por aire y 350 W de TDP

La tarjeta se refrigera mediante un disipador de aire con un TDP de 350 vatios, una cifra contenida si la comparamos con los aceleradores de entrenamiento de gama alta que rozan o superan los 1.000 W. Esa relación entre capacidad de memoria y consumo encaja con el discurso que Intel llevó al escenario en Computex, donde insistió en que los centros de datos modernos miden el éxito en rendimiento por vatio, núcleos por rack y ancho de banda de memoria, no solo en pico bruto.

La compañía calcula que en cinco años las cargas de IA igualarán a las de los centros de datos tradicionales en proporción 50/50, con la mayor parte centrada en inferencia, y ahí es donde quiere colocar Crescent Island. Es la misma lógica que está empujando a fabricantes como Micron a lanzar módulos DDR5 de 256 GB a 9200 MT/s pensados para IA, porque la guerra ahora se libra tanto en silicio como en memoria.

Una apuesta interesante para servir modelos grandes

Intel Crescent Island no va a competir mano a mano con los aceleradores de entrenamiento de NVIDIA, y tampoco lo pretende, porque su terreno es la inferencia donde la capacidad de memoria pesa más que el ancho de banda extremo. La compatibilidad con tipos de datos modernos como FP4 y MXFP4 la coloca como candidata sólida para servir LLM cuantizados en producción, que es justo lo que las empresas están pidiendo a gritos ahora mismo según la información oficial publicada por Toms Hardware desde Computex 2026.

Si Intel acompaña la tarjeta con un precio razonable y un stack de software que no obligue a reescribir media infraestructura, la jugada puede salir bien. Habrá que esperar a ver disponibilidad, precio y benchmarks reales antes de cantar victoria, pero por una vez el equipo azul parece haber leído bien hacia dónde va el mercado.

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