En la actualidad, la industria tecnológica vive un cambio de paradigma con la llegada de las primeras tarjetas gráficas Lisuan G100. Este nuevo hardware, desarrollado íntegramente en China, viene a buscar el duopolio estadounidense en el sector de los semiconductores. Con un proceso de fabricación de 6 nanómetros, estas unidades prometen un rendimiento capaz de competir en la actual gama media del mercado.
El despliegue de las nuevas tarjetas G100 representa sin lugar a duda un hito en la soberanía técnica para el gigante asiático. Tras superar los complejos obstáculos financieros, la compañía ha logrado poner en manos de los primeros clientes un producto completamente funcional. Esta entrega iniciar confirma que las promesas sobre su potencia no eran simplemente proyecciones, sino un realidad tecnológica tangible.
Lisuan G100: potencia de 6 nm para el mercado global
La arquitectura TrueGPU es el motor que se encargará de impulsar los nuevos modelos, los cuales han sido deseñados desde cero sin depender de licencias externas. Este enfoque permite que al fabricante Lisuan poder optimizar el silicio para tareas modernas de IA y videojuegos que son realmente exigentes. De acuerdo a los últimos datos, el modelos 7G106 puede alcanzar un rendimiento que iguala o superara a la popular RTX 4060 de Nvidia.
El lanzamiento de la serie G100 marca el inicio de una nueva era donde la dependencia de las GPU extranjeras comienza a disminuir drásticamente en nuestra infraestructura.
El catálogo actual se divide en dos vertientes muy claras para cubrir todas las necesidades; por un lado tendemos la Lisuan 7G105, la cual nos ofrece 24 GB de memoria con corrección de errores, ideal para los entornos profesionales. Por otro lado, la versión diseñada para jugadores con 12 GB de VRAM GDDR6, lo que le permitirá asegurar fluidez en títulos con DirectX 12 y Vulkan 1.3.
Innovación en Windows on Arm y escalado inteligente
Pero una de las sorpresas más gratas es el soporte nativo para Windows con ARM, una frontera poco explorada por la competencia. Esto permitirá que la tarjeta gráfica china funcione en dispositivos portátiles de bajo consumo con una eficiencia realmente sorprendente. Este es un movimiento estratégico que posiciona a la nueva Lisuan, como una pionera en el ecosistema que ganara peso durante todo el 2026.
Para maximizar los fotogramas por segundos, se han tenido que implementar una tecnología propia de escalado denominada NSRR. Al igual que la DLSS de Nvidia, este sistema utilizará algoritmos bien avanzados para mejorar la resolución sin la necesidad de sacrificar el rendimiento base del chip. Gracias a estas herramientas, los juegos de última generación, podrán alcanzar tasas superiores a los 70 FPS en configuraciones de alta calidad.
Disponibilidad y el reto de los controladores
Aunque este producto se fabrico en masa en septiembre de 2025, el acceso para los usuarios finales será progresivo durante los próximos meses. Se espera que el stock llegue a las tiendas de minoristas durante el primer trimestre de 2026, inicialmente será en el mercado local. El mayor desafío ahora reside en la optimización de los drivers, un aspecto bastante crítico para garantizar la estabilidad de todo el software.
La inversión económica detrás del proyecto asegura que el soporte de software sea una prioridad absoluta para el fabricante. Con los ingenieros provenientes de los mejores laboratorios de Silicon Valley, el desarrollo de parches es constante y acelerado. Si logran mantener ese ritmo, Nvidia y AMD tendrán, por primera vez, un rival de peso nacido íntegramente en el Lejano Oriente.

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